martes, 1 de noviembre de 2011

Angel


Finalmente resultaste ser el ángel que termino dandome la felicidad que me faltaba, lo puedo comprobar ahora que no estas... y es que siempre lo supe pues con cada caricia, con cada beso, con cada palabra desplegabas tus alas para darle a este simple animal ese aliento de vida que tanto necesitaba.

Curioso que los perros tengamos ángel de la guarda o ángel de la vida, pero es que hasta los sentimientos mas sublimes pueden surgir de donde menos esperas. Este perro esta agradecido que te hayan encargado esa labor pues a través de ti pude sentir la magia suprema de la vida: el amor.

Y si... te prometí que no te iba a molestar mas... pero jamas te prometí que te dejaría de escribir!

Lo se, soy un perro... que mas podrías esperar de mi.

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