Otra lejana noche sin dormir
los fantasmas de mi mente
arrastran los pesados eslabones
de celos y resignación
La lluvia de este lejano lugar
lava el rostro de esta ciudad
cómplice de estas lágrimas
compañera de alcoba y soledad
Ya amanece y te volveré a ver
en los charcos de las calles
como en mis desveladas ojeras
se volverán a reflejar
el sol de tus ojos...