Como un castillo de naipes
armo mi indiferencia ante ti
espero que tu aliento desarme
mi escudo, y desnudo ante ti
sentir el abrigo de tus palabras
esas que ya no escucho mas
y de las que ya no soy dueño
Ya las brasas tibias y moribundas
sienten avivarse en esperanza
con el aliento de tu sonrisa
halo que dejas complice escapar
brisa que ya no puedo atrapar
pero que ya dejan sentir su calor
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